Misiones África

 

Soy la Hermana Merche Calvo que imparto clase en infantil en nuestro colegio y deseo contaros algo de lo que para mí ha supuesto la experiencia en un poblado de África en el que he estado durante los meses de abril, mayo y junio del 2006, enviada por la Congregación a la que pertenezco, Carmelitas de la Caridad Vedruna, allí he compartido la vida con una comunidad de hermanas Carmelitas. Son muchas las cosas que en tan poco tiempo me han impactado, os cuento...

    • Las casas donde viven, el espacio tan reducido y su forma. Me admiraba ver como en un espacio tan pequeño, las “cocinas” podían dormir, vivir... y convivir con los animales que entran y salen con tanta normalidad.
    • Ver que estando en el año 2006, en el cual vivimos, todavía haya gente sin poder disfrutar de agua y luz, como algo justo y necesario para todo ser humano.
    • La educación, como no está atendida bien; Para que mejore el nivel de vida creo que se tiene que apostar por la formación de profesores y así los niños/as podrán ir avanzando para cuando sean mayores acceder a un trabajo e ir saliendo de su pobreza.
    • La desvalorización de la mujer. He descubierto como ella es muy fuerte, en todos los aspectos y cómo está siempre sometida al hombre. No tiene palabra propia.
    • Su forma de vivir al día, sin acumular. Para comer, la mujer va al bosque para alimentar a los suyos, así todos los días del año.

La misión que tienen las hermanas con las que he estado en la selva me ha parecido de mucho valor, ya que aquí están muy solas, incomunicadas y no cuentan con demasiados medios, pero veía como son capaces de ayudar en todos los campos, a estas personas para que salgan adelante en la vida. En la escuela, educando e inculcando valores que ayuden a vivir dignamente. En la salud, sanando y dando vida a tanta gente, intentando que ellas mismas vean la importancia de cuidarse para vivir mejor.Y promocionando a las mujeres, para que salgan de lo cotidiano y monótono de cada día, aquí en el bosque, que descubran que valen mucho, su vida no es sólo tener hijos y trabajar. También quiero resaltar como muy positivo, toda la labor que hacen en el aspecto de la fe, con las catequesis cada tarde, dando a conocer a Jesús y ayudándoles a saber vivir desde la verdad como Él. Todo esto intentan hacerlo de una forma gratuita, porque mucha recompensa no reciben, pero para ellas tiene mucho valor la PERSONA y desean que este poblado pueda vivir dignamente. El haber vivido todo esto  me ha cuestionado muchas cosas, pero lo más importante en este momento de mi vida y en tan próxima a partir para España, es que allá donde esté, utilizaré lo que tenga con mucha responsabilidad, porque he visto con mis propios ojos como otros no pueden gozar de ello, de lo más elemental como es el agua, la luz,...Ahora sí puedo decir que se puede vivir con menos cosas de las que tengo, el no acumular, porque eso hace que otros tengan menos. Podría seguir diciendo muchas cosas más, pero esto es lo que deseo resaltar en este momento y sobre todo invitaros a reflexionar conmigo que podemos hacer para que aquellos que menos tienen, puedan vivir de una manera más digna. Al leer todo esto creo que vuestro corazón no se puede quedar indiferente, el mío ha dado un giro muy grande, porque he pisado y palpado el dolor que sientes nuestros herman@s africanos, ante tanta pobreza como les rodea. Gracias por querer conocer otra realidad que aunque está muy lejos, ahora puede resultarnos más cercana para todos vosotros.
Hermana Merche Calvo

 

 

 

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